Las nubes se refugian tras las encinas,
en el cielo quieren permanecer,
en estratos y cirros por las colinas
al primero de mayo lo quieren mecer.
Se extienden las nubes como merengue,
a sierra Nevada la quieren cubrir,
y cual pinceladas suaves y tenues
mezclan el turquesa, el rosa, y el gris.
Con ritmo muy lento sombreo palabras,
enhebro estas letras que van a pintar,
todo lo que observo atenta y callada,
el mágico encanto del día al pasar.
Pienso en mi madre allí en las nubes,
cantando canciones seguro estará,
sinfonías y valses junto a Beethoven,
música de ángeles ella bailará.
Y vienen volando siempre a mi lado
las nubes doradas, blancas, de color,
al mirar al cielo recuerdo ese tiempo
cuando de tu mano íbamos las dos.
Siento a mi madre allí en las alturas
con mantilla verde, ese es su color,
en la Primavera, llena de hermosura,
prepara una fiesta para hablar con Dios.
El Rey de los Cielos escucha encantado,
mi madre dichosa hablará en francés,
contará un chiste de un mejicano
sonríen los santos, aplaude José.
Yo canto canciones sencillas a niños,
gúardalas tú madre en el corazón,
sueño tu mirada, tengo tu cariño,
me has regalado tu ritmo y tu voz.
Detrás de la niebla sueña Ana María,
sus manos abiertas y llenas de paz,
ella es la gracia y la fantasía,
vives en mi alma, mil Gracias, mamá.
¡¡Te recordaré SIEMPRE y por SIEMPRE!!