Todos estos chavalillos
ya casi saben leer,
han leido un librillo,
y salen en Internet.
Pintan dibujos, escriben,
me regalan su canción,
y cuando llego a la clase,
me llenan el corazón.
Una quiere ser artista,
otro payaso o doctor,
otro será futbolista,
y otro bombero o pintor.
Les hago fotografías,
pasa el tiempo en un instante,
lo guardo en poesías...
¡Mis pequeños estudiantes!
Con un abrazo GRANDE y más GRANDE.
La seño Rosario.












