La torre de la Catedral de GUADIX, se recorta majestuosa, presumiendo en las faldas de Sierra Nevada. San Torcuato vigila y santifica el pueblo desde lo alto.Dos globos se elevan envidiosos de tanta belleza y vigilan el horizonte, aprovechando los primeros rayos del sol que se reflejan en las paredes de la torre, iluminando y calentando la mañana fría, pero inmensamente azul.

